
Ya vuela hacia el cielo el ángel del gueto.
Varsovia de luto se viste. Llora, llora el cielo que fue testigo de la heroicidad humana. La mamá del Holocausto ha dejado huérfanas a 2500 familias, 2500 familias que hoy existen porque una vez en el seno de una familia un papá educó a su hija en los valores más humanos que existen, explicándole que en el mundo coexistían dos tipos de personas, las malas y las buenas, y que ser de las segundas era la mejor elección.
Irena Sendler, ángel de Varsovia, te reclamaron en el cielo dejando en la Tierra la herencia de la mayor lección de humanidad. Ángel de tierra. Allá en el cielo no te hallarán sola, 2500 padres aguardaron impacientes tu llegada, 2500 madres venderían su alma por ti al diablo…Porque una vez tú llevaste calor y dulzura a la vida inerte de sus hijos. Porque fuiste padre, madre y ángel de la guarda.
Has llenado almas de esperanza, no ya sobre la vida, sino sobre la condición humana.
Jolanta, allá ya no tendrás jardines cómplices que guarden secretos. Allá no habrá torturas ni falsas identidades. Allá serás tú, y serás feliz”.
Gracias por sembrar jardines de esperanza. Gracias por tu legado. Él, será referencia para esos niños que quieren ser buenas personas.
Desde aquí, desde estos rincones desde los que gritamos, reflexionamos, sentimos... desde aquí, nuestro más sincero homenaje, a ti, a los ángeles de tierra, al coraje y entrega, a la lealtad y sacrificio. Siembra desde allí corazones. Vela por los niños de la Tierra.